Temario Estas fibras representan el 69% de los materiales utilizados en textiles, y se prevé que aumenten aún más en los próximos años. El poliéster se obtiene a partir de combustibles fósiles, lo que lo convierte en un contribuyente importante a las emi- siones de gases de efecto invernadero. Pero el problema no se limita a su ori- gen. También está en lo que ocurre des- pués: durante los lavados, estas prendas liberan microfibras que llegan al sistema de aguas y acaban en ríos y océanos. El resultado es una contaminación silenciosa y persistente, difícil de revertir y cuyos efectos se acumulan con el tiempo. En otras palabras: el impacto no termina cuando la prenda sale de fábrica; continúa durante su uso y se agrava cuando se con- vierte en residuo. partes del mundo. Además, la producción nidades cercanas y contribuir a prácticas 10.000 LITROS PARA UNOS VAQUEROS de prendas es una de las principales fuen- laborales más justas y seguras. tes de contaminación del agua: contribuye Por supuesto, ninguna medida aislada La producción desenfrenada de prendas a la generación de aguas residuales car- resolverá el problema. Pero sí pueden de vestir ha dejado una huella ambiental gadas de productos químicos empleados marcar una dirección: diseñar prendas especialmente preocupante en lo que res- en los procesos de fabricación. para durar, facilitar su reparación, apostar pecta al uso del agua. Un ejemplo claro A nivel global, se estima que la industria por tejidos de menor impacto, mejorar la de esta problemática se encuentra en la textil es responsable del 20% de las aguas trazabilidad y, sobre todo, reducir la lógica fabricación de unos simples pantalones residuales generadas. Además, aproxi- del «usar y tirar» como norma. Porque la vaqueros, donde la cantidad despropor- madamente uno de cada cinco litros de moda no tiene por qué ser sinónimo de cionada de agua utilizada revela una rea- agua desperdiciados a nivel mundial se descarte. lidad difícil de justificar. atribuye a la industria textil. Son datos que Se estima que, en promedio, se requie- refuerzan una idea incómoda: muchas UN PUNTO DE INFLEXIÓN ren hasta 10.000 litros de agua para fabri- veces, el precio bajo en tienda tiene detrás car un solo par de vaqueros. Esta cifra no un coste altísimo para el medioambiente. A las puertas de 2026, la industria textil solo resalta la enorme demanda hídrica se enfrenta a una pregunta clave: ¿segui- de la industria textil, sino que también HAY ALTERNATIVAS remos alimentando un modelo de consumo pone de relieve la presión que ejerce sobre acelerado, o seremos capaces de conso- los recursos hídricos globales. Las empresas, como actores impres- lidar un cambio real? Los próximos meses Cuando se compara con otros produc- cindibles, tienen la responsabilidad de serán decisivos para convertir las alterna- tos textiles, la diferencia también resulta liderar la transición hacia una industria tivas sostenibles en una práctica extendida significativa. Para elaborar una camiseta más ética y sostenible. Algunas multina- y no solo en iniciativas puntuales. de algodón, se necesitan alrededor de cionales ya están dando pasos en la direc- Para avanzar, será imprescindible que 3.000 litros de agua, una cantidad consi- ción correcta mediante la implementación empresas, consumidores y legisladores derable que, sin embargo, palidece frente de iniciativas de reciclaje textil en España. trabajen en la misma dirección. Con más a la requerida para unos vaqueros. Esta Además, cada vez más pequeñas transparencia, más responsabilidad y deci- disparidad ilustra el coste oculto de la pro- empresas están adoptando prácticas de siones de compra más conscientes, pode- ducción masiva: prendas que, en muchos producción local y sostenible. Se compro- mos construir un sector textil que respete casos, se usan poco y se desechan pronto, meten a reducir su huella ambiental el medioambiente, proteja los derechos pero que han consumido una cantidad mediante el uso de materiales orgánicos humanos y promueva un estilo de vida enorme de recursos para existir. y reciclados, así como técnicas de fabri- más sostenible. Porque la moda puede El agua es un recurso vital y limitado, cación que minimicen el desperdicio y la seguir siendo una forma de expresión, y su uso desmedido en la industria textil contaminación. Apostar por producción pero también puede —y debe— ser un está exacerbando la escasez en muchas local también puede apoyar a las comu- motor de cambio positivo. FORNITURAS 23