Actualidad La uniformidad laboral en el punto de mira La normativa europea obliga a las empresas a revisar la gestión del vestuario profesional, con mayores exigencias en sostenibilidad, seguridad y trazabilidad, y sanciones que pueden superar los 900.000 euros en los casos más graves. LA UNIFORMIDAD LABORAL empieza a dejar de ser un ele- mento meramente operativo para convertirse en una cuestión vinculada al cumplimiento normativo. La evolución del marco regulatorio europeo en materia textil está introduciendo nue- vas exigencias que afectan directamente a cómo las empresas adquieren y gestionan la ropa de trabajo. Aunque el impacto es directo sobre fabricantes, también afecta a las empresas que utilizan vestuario laboral en su operativa diaria. Aunque la normativa no se dirige específicamente a los uni- formes, sí incide en todos los productos textiles que se comer- cializan. El Reglamento europeo de ecodiseño para productos sostenibles (ESPR) y las iniciativas asociadas a la economía circular obligan a mejorar aspectos como la durabilidad, la reciclabilidad o la gestión del final de vida de las prendas. Esto implica que el vestuario profesional también debe adaptarse a estos criterios. Estas medidas afectan de forma directa al ori- gen del producto, pero su impacto se extiende a las empresas que los utilizan, que deberán ajustarse a nuevas exigencias en materia de trazabilidad, sostenibilidad y gestión. Uno de los cambios más relevantes es el aumento de las exigencias en materia de información. Las empresas deberán disponer de datos más precisos sobre el origen de los mate- riales, los procesos de fabricación y el recorrido de las prendas durante su uso. La trazabilidad deja de ser una buena práctica A ello se suma la presión sobre los residuos textiles. En para convertirse en un requisito cada vez más presente en Europa, una parte relevante de los productos que no llegan a auditorías y procesos de control. utilizarse o que quedan obsoletos termina fuera de los circui- A estas nuevas exigencias se suman otras vinculadas a la tos de recuperación. Las políticas comunitarias buscan reducir seguridad y al cumplimiento normativo. Reglamentos como el este volumen, lo que obliga a replantear la gestión del exce- relativo a los equipos de protección individual (Reglamento dente también en el ámbito del vestuario profesional. (UE) 2016/425), junto con las nuevas obligaciones de informa- Para las empresas que utilizan vestuario laboral, el cambio ción en materia de sostenibilidad, amplían la responsabilidad no es menor. Adaptar la uniformidad a estos requisitos puede de las empresas sobre la uniformidad. Incluso en modelos implicar revisar materiales, modificar proveedores o introducir externalizados, la responsabilidad última sobre la adecuación, sistemas de recogida y reutilización. En muchos casos, tam- mantenimiento y reposición sigue recayendo en la empresa bién supondrá un incremento de costes en una primera fase, que proporciona el vestuario a sus empleados. que no siempre será fácil de asumir. El impacto es especialmente significativo en sectores donde Mantener el equilibrio entre cumplimiento normativo, costes la rotación de uniformes es elevada, como la industria, la logís- y operativa diaria se vuelve cada vez más relevante. A medida tica o los servicios. En estos ámbitos, la gestión del vestuario que las exigencias regulatorias siguen creciendo, la uniformidad deja de ser una cuestión operativa para integrarse en las políti- laboral deja de ser un elemento secundario para convertirse en cas de cumplimiento, sostenibilidad y control interno. una variable más dentro de la estrategia de las empresas. FORNITURAS 13