Actualidad La UE pone coto a la destrucción de excedentes textiles Bruselas adopta nuevas medidas que prohíben la destrucción de productos textiles y calzado no vendidos. LA UNIÓN EUROPEA avanza en la regu- lación del sector textil con nuevas medidas para limitar la destrucción de productos no vendidos. En el marco del Reglamento de diseño ecológico para productos sos- tenibles, en vigor desde 2024, la Comisión Europea ha aprobado un paquete que busca frenar la eliminación de prendas, calzado y accesorios antes de su uso, una práctica aún extendida en la industria. El objetivo es doble: reducir el impacto ambiental y favorecer un modelo más cir- cular. Según las estimaciones comunita- rias, entre el 4% y el 9% de los productos textiles no vendidos en Europa se destruyen cada año. Este volumen genera alrededor de 5,6 millones de toneladas de emisiones de CO2, una cifra equivalente a las emi- Este nuevo marco responde a una cre- reportar los excedentes introduce cambios siones totales de países como Suecia. ciente presión social y regulatoria sobre operativos que afectan tanto a la logística La normativa introduce cambios rele- el impacto de la moda, especialmente en como a la gestión del inventario. vantes para las empresas. Por un lado, un contexto marcado por el auge del fast A medio plazo, el impacto puede ir más limita los supuestos en los que será posible fashion. Para la industria, el cambio es allá de la gestión del stock. La limitación destruir excedentes, restringiéndolos a significativo: obliga a replantear la gestión de la destrucción de productos no vendidos casos justificados como motivos de segu- del stock, los ciclos de producción y las obliga a repensar las estrategias de pro- ridad o daños en el producto. Por otro, estrategias comerciales. ducción y comercialización, reduciendo el obliga a las compañías a informar de forma En este escenario, el reto es especial- margen para el sobrestock y favoreciendo estandarizada sobre los volúmenes de mente evidente en países como España. modelos más ajustados a la demanda real. artículos no vendidos que desechan, lo Cada año se generan en torno a 900.000 Esto puede impulsar cambios en la pla- que mejora la trazabilidad y la transpa- toneladas de residuos textiles, pero la reco- nificación, en la relación con proveedores rencia en la gestión de estos excedentes. gida separada sigue siendo limitada, lo y en el desarrollo de colecciones, con un Además, el reglamento incorpora una que provoca que una gran parte termine mayor foco en la durabilidad y la reutili- prohibición progresiva de destruir produc- en vertederos o incinerada. La implanta- zación. tos textiles no vendidos. Esta medida será ción de la responsabilidad ampliada del Desde Bruselas insisten en que estas obligatoria para las grandes empresas a productor en el ámbito textil obligará a medidas no solo buscan reducir residuos, partir de julio de 2026 y se extenderá a las mejorar estos sistemas y a reforzar la ges- sino también reforzar la competitividad medianas en 2030. Paralelamente, las tión del final de vida de los productos. del sector en el largo plazo. Sin embargo, obligaciones de transparencia ya están en A corto plazo, la principal dificultad para su aplicación plantea retos operativos, vigor para los grandes grupos y seguirán las empresas estará en adaptar sus sis- especialmente para aquellas empresas el mismo calendario para el resto del tejido temas internos a las nuevas exigencias. con menor capacidad de adaptación en empresarial. La necesidad de registrar, clasificar y un entorno cada vez más exigente. FORNITURAS 11