En países como Alemania, este contexto ya está impulsando una fuerte absorción de ta-lento técnico procedente de la industria del automóvil, actualmente en retroceso. Las industrias de defensa están captando inge-nieros y especialistas para sostener este in-cremento de capacidad y seguir acelerando la transformación tecnológica del sector.

Tras varios años viviendo en Alemania, ¿qué es lo que más te gusta del país y qué es lo que más echa de menos de España?

Después de varios años viviendo en Alema-nia, lo que más valoro del país es el fuerte sentido de compromiso social de la ciuda-danía. El civismo se percibe en el día a día y en iniciativas de voluntariado muy diver-sas: desde los bomberos voluntarios has-ta quienes apadrinan jardines o pequeños espacios públicos, plantando flores por ini-ciativa propia y ocupándose de regarlas y cuidarlas, pasando por los Schulweghelfer, voluntarios que cada mañana se colocan en los pasos de cebra para asegurar que los escolares que van solos al colegio cru-cen la calle con total seguridad. Esa impli-cación colectiva en el bienestar común me parece admirable.

También valoro mucho la localización geo-gráfica del país. Alemania está en el corazón de Europa y eso permite una movilidad ex-traordinaria: es posible hacer una escapada de fin de semana para asistir a un concierto en Praga o Viena o disfrutar de un puente largo en Italia sin grandes desplazamientos. Esa facilidad para conectar con otras cultu-ras y ciudades europeas es un privilegio.

Lo que más echo de menos de España es, sobre todo, la cercanía humana, la espon-taneidad y la calidez en las relaciones del día a día. La forma de conversar, de reír, de resolver pequeños problemas con humor y de crear una conexión inmediata.

¿Qué consejo darías a los jóvenes in-genieros industriales que estén valo-rando desarrollar una parte de su ca-rrera profesional en el extranjero?

Si estás valorando desarrollar tu carrera en el extranjero, no dejes escapar la oportuni-dad. Más allá del aprendizaje técnico, busca el roce cultural, porque es lo que realmente te va a ayudar a desenvolverte en organi-zaciones globales, donde los equipos y los departamentos de soporte están repartidos por distintos países.

Hoy, el conocimiento técnico es solo el punto de partida. Avanzar hacia puestos de responsabilidad exige saber coordinar, liderar y negociar en estructuras internacio-nales y contextos diversos. La experiencia internacional aporta un enorme crecimien-to profesional y personal, aunque también conlleva el riesgo de echar raíces lejos de casa.

En defensa diseñamos sistemas que deben mantenerse operativos durante décadas y que no pueden fallar